University of Pittsburgh |  Pitt Home | Find People | Contact Us
Inicio Socios Revistas Libros Normas Editorial Congresos Acerca del IILI
Breve Relato | Estatutos | Cronología | González | Rioseco |Englekirk | Roggiano | Cornejo
Breve Relato



Versión Imprimible

1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15   16   17   18


Lo que más sorprende de estas dos entidades, al contemplarlas desde la actualidad, es la extraordinaria continuidad a través del tiempo. La primera asamblea determinó que habría una Mesa Directiva compuesta de un presidente, dos vicepresidentes, un secretario, un tesorero y siete vocales; la revista tendría, en primera instancia, cuatro editores, entre ellos, un editor en jefe, y un director técnico.

El lector o la lectora de hoy que consulten los primeros números de la RI encontrarán que la revista es plenamente reconocible en su formato, su estructura, sus explicaciones y justificaciones, y que la diferencia más llamativa es la publicación de editoriales en aquellos tiempos, práctica que desapareció con la llegada del argentino Alfredo A. Roggiano (1919-1991) en 1956.

Por otra parte, desde el comienzo el IILI tuvo una organización cuidadosamente separada, con su propia mesa directiva, de la Revista Iberoamericana, con su comité editorial. También desde el comienzo hubo socios regulares o de número ($4.00) y socios protectores que pagaban una suscripción anual mayor ($10.00), además de suscripciones más favorables para socios residentes en América Latina; el lema del IILI permanece idéntico, "A la fraternidad por la cultura", y el logo o colofón o sello oficial siguió igual hasta 1994, y sigue siendo reconocible en su versión actual. En las primeras décadas cada número llevaba una especie de epígrafe permanente (después llamado "Propósitos") que rezaba:

Esta Revista aspira a constituir, gradualmente, una vital representación de los grandes valores espirituales de la creciente cultura iberoamericana.

Sus directores, así como el Instituto, quieren hacer vivo el lema que cifra el ideal de su obra: A LA FRATERNIDAD POR LA CULTURA.

Se reflejará en sus páginas una clara imagen del pensamiento de Iberoamérica.

En el período de Alfredo Roggiano la frase "Sus directores" se volvió "Su director y asesores". Después de su muerte estos "propósitos" espirituales desaparecieron de la revista.

En aquel primer número publicado en 1939 se anunciaba:

El IILI es una organización integrada principalmente por intelectuales y catedráticos de literatura iberoamericana de ambas Américas, la anglosajona y la íbera. Como institución carece de biblioteca propia y de oficina permanente; lo mismo el personal de la mesa directiva que el de la comisión editora de la Revista, se renuevan en cada congreso.

En aquella época parecía evidente a los editores de la revista que la literatura era la expresión más alta de la cultura, pero también entendían que su función era estudiarla y propagarla desde el punto de vista del "pensamiento". A pesar de la época, seguían concibiendo su misión en términos espirituales y hablaban de sus actividades y de sus colegas con conceptos y epítetos que recordaban la era de Rodó y Darío antes que la de Franco, Hitler y Stalin:

A Costa Rica ha regresado Brenes Mesén, dejando en las universidades que utilizaron sus servicios una huella imborrable y luminosa de sabia y noble idealidad. Poeta de alto vuelo lírico, crítico de juicio recto y penetrante y filólogo de vasta reputación, Brenes Mesén no sólo ganó para sí en los Estados Unidos la estimación de sus colegas del magisterio, sino el amor respetuoso de sus muchos discípulos y la gratitud segura de cuantos amamos la cultura iberoamericana que a ellos explicó con fe de apóstol y autoridad de erudito. [Nro. 2, 1939, 481]




1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15   16   17   18